La Coctelera

Primera noche

Este es otro fragmento de los cuentos cortos que escribo. Seria de mi agrado y total provecho que critiquen este relato para poder escuchar, pulirlo y reconsiderar! Gracias de antemano!

La gente transcurría distraída afuera. Era un tumulto de murmullos tan lejano, como si para alcanzarlos, tuvieran que recorrer el mundo. Y cada vez se alejaban más.

Estaban solos… más que solos, estaban por fin juntos.

Se empezaron a juntar en un beso… en un beso tan grande que no cabía en ellos dos, y que hasta el pequeño cuarto tuvo que abrirse para dejarlos entrar. Estaba solos y envueltos en una dicha tan anhelada, la dicha de unirse y de sentirse solos… más bien juntos.

Él y ella empezaron a hacerse uno, un solo cuerpo en dinámica, un solo movimiento.

Él tenía para ella los sentidos despiertos y la senita latir en todo el cuerpo, desde los labios, los senos hasta el vientre. Ella, clavaba en él sus ojos húmedos de emoción, y el la poseyó calmando sus miedos, con una honda mirada.

Él sentía que ella temblaba y ella sentía que él la besaba, y ambos sintieron que sus cuerpos merecían ese encuentro; el encuentro de los labios de él y cada parte de ella, de la fina redondez de sus senos, la firmeza de sus caderas, del cuello y del surco largo de su espalda, los ojos, la frente y las manos, toda ella, blanca, leve y bella se había construido para ese día, y para los demás que vendrían.

Y se alcanzaron. Él y Ella sentían venir el orgasmo como si fueran inevitablemente a quedar más unidos aun, más compenetrados. Ella se sujetaba con fuerza de la espalda de él mientras él se sorprendía de que la emoción le cerrase los ojos. Tuvieron que besarse para impedir que el alma se les saliera del cuerpo.

Ambos recibieron el placer de igual manera y al mismo tiempo, después de que los movimientos de ella y la firmeza de él los llevaran desde la más blanca ternura a la fiereza y la voracidad del deseo, ambos entraban y salían de sus cuerpos; ella ahora se sostenía de sus brazos para no irse y el la recorría en toda la agitación con sus manos distraídas para no venir.

Y sucedió… ella lo recibió en un gemido, más bien un grito corto, armónico y convulsivo; él, frunciendo levemente el ceño, dejo en tres compases cada vez más lentos pero más profundos, todo en ella, con un gemido ronco que mantuvo en su garganta sin dejarlo salir del todo.

Se tendieron rendidos uno una al lado del otro, recostados en el césped húmedo del amor palpitante, aun vaporizando por los poros la presión del estallido, y ambos entendieron que estarían juntos para siempre, que su amor era de ternura, de golpe, sudor, beso y agonía, pero que era suyo, a su manera, así como hacían el amor.

Él, ese primer día escribió en ella una promesa al futuro de nueve meses y ella le dejó a él el tributo de la rosa roja en las sabanas.

La Tristeza es Personal

“Esta es mi tristeza, mi lluvia personal que me llega cantando, y tras ese canto esconde su violento pero tierno golpe, su desatado y lento golpe que me rompe las venas pero que no busca matarme, gusta de que la abrace y la invite a mi alma, baila lento buscando que la siga y florece en su canto, su suave y tranquilo canto los pasos que me acercan a los días de lluvia y ceniza.

Es celosa, al ella cantar busca mi entera atención y aquieta cualquier otra emoción en un haz de espinas para hacerlas sangrar hasta el blanco de la ausencia. Utiliza el viento de mi alma para hacerse familiar y se acompaña de su brisa para llenarme de su aroma.

Al estar turbado por la fiebre de mi propia nostalgia me atrae a los recuerdos para verlos sangrar, en una herida tan leve, tan sutil y tierna que, sin dar a notar su daño, duerme cualquier tipo de emoción, y al tiempo que adormece una a una las espinas, no las retira de mi carne para que las cicatrices y cualquier fibra sensitiva se ahogue en una calma tenue progresiva.

Ella me hace atravesar los miedos con las emociones fracturadas y aunque ría en el pañuelo y llore en las carcajadas poco a poco aprendo a cerrar las puertas del rostro. Así es ella, la conozco poco, a pesar de haber vivido con ella mucho tiempo, reniego del día en que sin saberlo, la inventé.

Parecía que mis ideas ingenuas y mi gran imaginación la lograron crear, al inicio era solo una invención de mi ira hacia las ofensas, era simplemente una invención de mi mente infantil, era un llamado a la supuesta fortaleza de corazón (si hubiera sabido antes que la fuerza viene del latido) pero poco a poco cobro cuerpo y me logro lo que le pedía, era raro pero le seguí la voz.

Mi tristeza es capaz de inventarme un pájaro, un rincón entrañable de tibia geografía, me regalaba valor, me daba los grandes placeres, me daba las más grandes heridas, pero por su beso, nunca me entretuve en el remordimiento, ni en pensar bueno-malo. Y fue la época de la indiferencia y cicatrices de hielo. Nunca me dejo llorar y congeló mi corazón con lo que debería ser mi llanto y empezó a secárseme los ojos, y a pesar de tener ventanas, nunca las abría.

Conversábamos con nuestro dialecto enternecido, de la muerte, del arrepentimiento, de los desdichados, del método y demás temas que mi mente podría contarle. Cuando me parecía tener el espíritu inerte, la seguía yo en acciones extrañas y complicadas, buenas y malas, estaba seguro de no entrar directamente en su mundo, Si bien no me mataba, tampoco me volvía mejor, yo le decía te comprendo y aunque realmente aun no lo hacia ella lo aceptaba y se encogía en hombros.

Me conducía a un cielo, un sombrío cielo, en el que hubiera querido dejarme pobre, sordo, mudo y ciego para vivir sonámbulo, pero así como mi tristeza se renovaba sin cesar, y como me sintiera más extraviado ante sus ojos, tenia cada vez más y más hambre de bondad, pero ella no entendía! y me empecé a sentirme extraño (ahora sé que mi corazón reclamaba su encierro y simplemente quería la vida claridad)

Ella me convencía con la ofrenda de su escudo –“recuerda, yo te salvo de lo que duele, no te marchess... no ves el mundo aquel... recuerda... no te hagas caso...”- “ crece con flores en mi espera porque la salvación celebra el manar de la nada... eres así... no ves tu nueva fortaleza... nadie puede entrar a dañar nada...”, y yo lo creía, pero desde dentro crecía mi resurrección.

Suena raro, pero la reconocía vestida de cierto afecto mío, yo amaba a mi tristeza como imagino se ama a una hija mala, venia de mí, eso bastaba para darle mi incondicional afecto. En lo que cabía, la conocía perfectamente, ella vive conmigo disfrazada en la sangre y se ha construido una risa especial para que no pregunte por la parte sombría.
(No esta terminada...)

Fragmento de la novela que escribo...

En realidad no soy un escritor con experiencia... na sean tan duros, solo escribo porque mi pena se calma y me alegria se multiplica, y este es mi primer intento de una novela corta, llena de cuentos cortos, no dejen de dar su comentario que eso me ayuda y su tienes críticas y sugerencias mejor. GRACIAS!!

Pues no hubo nada que hacer, la vio desganado tantas veces, que nunca entendió como no pudo percatarse de cómo la belleza le resonaba en un eco permanente, invistiendo su presencia con una altivez, con una gracia de ave blanca o de cierva fragante que al caminar hacia surcos en el pasto con sus pasos elevados y rápidos, andaba por la vida con una alegría producida más por sus naturales descuidos que por una actitud razonada.

Ambos amigos, sabían muy bien lo que hacían, y maldecían esa forma de hacer las cosas, ambos nunca se engañaron a pesar de nunca decirse nada. Se gustaban desde que se conocieron por tercera vez, y se empezaron a querer a la cuarta vez de conocerse, y es que cada uno se revelaba cada vez más.

Esa misma tarde eran diferentes al encararse ante la desnuda intimidad de ser cada vez más ellos mismos. Eran ellos, pero diferentes, y así terminaron por amarse, con un amor callado, más aun, ni siquiera pronunciado, que en ocasiones no era y a veces lo era demasiado.


Muchos meses pasaban y sin esperarlo, algún día, cuando se miraban muy de cerca, se les notaba, pero cada uno, al estar frente a la evidente verdad, se anudaban el corazón pensando que solo era él reflejo de lo que cada uno sentía, y terminaban enfadándose uno con el otro por no decir nada, para terminar, por el mismo proceso de proyección, con un odio hacia sí mismo por no decir nada.


Su amistad era prudente y tan previsible por la alegría de su carácter, era tan accesible la franqueza de su amistad, que nadie nunca pensó que se querían, si no que eran dos que habían sido amigos desde siempre y ya había entre ellos la barrera imaginada de creerlos hermanos, logrando una fallo en la memoria colectiva de sus conocidos, que al verlos por primera vez se juntaron en dudas a compartir quien tenia a quien, quien daría el primer paso.


Ambos sabían que esa noche amanecerían juntos, más desnudos que su propio secreto, más lucidos acerca de lo que significaría no tener que verse nunca más, era como una predicción justa que tenía más sabor a sentencia que a milagro. Y dejaron el secreto entre el cabello regado de ella, los gemidos hechos rocíos en las agitadas sabanas y entre los latidos sexuados del cansancio, se abrazaron por horas, no disfrutándolo tanto por estar pensando que posiblemente el otro ya quería desanudarse y levantarse, pero ninguno de los dos se enteraron nunca que en ese instante en que su desnudes se recuperaba, en que se habían dado todo, hubiesen muerto por que el otro le subiese propuesto que se quedara en su vida para siempre, pero ninguno lo dijo. Solo después de 51 años, ella frente a la tumba de él, se pregunto con un dolor ya sin causa: y si lo hubiese dicho yo.

3 POEMAS DE AMOR

Definición del Amor Francisco de Quevedo

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

DEFINICIÓN DE AMOR (Lope de Vega)

DESMAYARSE, ATREVERSE, ESTAR FURIOSO,
ÁSPERO, TIERNO, LIBERAL, ESQUIVO,
ALENTADO, MORTAL, DIFUNTO, VIVO,
LEAL, TRAIDOR, COBARDE Y ANIMOSO;
NO HALLAR FUERA DEL BIEN CENTRO Y REPOSO,
MOSTRARSE ALEGRE, TRISTE, HUMILDE, ALTIVO,
ENOJADO, VALIENTE, FUGITIVO,
SATISFECHO, OFENDIDO, RECELOSO;
HUIR EL ROSTRO AL CLARO DESENGAÑO,
BEBER VENENO POR LICOR SUAVE,
OLVIDAR EL PROVECHO, AMAR EL DAÑO,
CREER QUE UN CIELO EN UN INFIERNO CABE,
DAR LA VIDA Y EL ALMA A UN DESENGAÑO,
ESTO ES EL AMOR, QUIEN LO PROBÓ, LO SABE.

YO SE LO QUE ES EL AMOR....

EL AMOR ES UN SUEÑO
QUE NOS MANTIENE DESPIERTOS,
.... ES LA SONRISA DE UN NINO
QUE SE MIRA EN UN ESPEJO,
.... ES EL CANTO DE UN PLANETA
QUE HA SIDO AL FIN DESCUBIERTO,
.... ES EL GRITO DE BATALLA
DE UN SILENCIOSO DESEO,
.... ES SENTIRSE TRIPULANTE
DE UN VIAJE SIN INSTRUMENTOS,
.... ES DECIR SI A LOS INSTINTOS
QUE ESTUVIERON PRISIONEROS,
.... ES UN SOL DE MEDIODÍA
QUE ALUMBRA LAS NOCHES DE INVIERNO,
.... ES LA ROMÁNTICA LUNA
QUE SE DUERME EN SUS CABELLOS,
.... ES LA PROA DE UN VELERO
QUE RASGA EN DOS UN SECRETO,
.... ES LA MUERTE Y ES LA VIDA
ANTES Y DESPUÉS DE UN BESO,
EL AMOR ES DARTE GRACIAS POR
ENSEÑARME TODO ESTO.

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:
Alma, asómate ágora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!

¡Y cuántas, hermosura soberana:
Mañana le abriremos --respondía--,
para lo mismo responder mañana!

Un poema a la vida

Carta (Falsa)de despedida de Gabriel Garcia Márquez.

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría mas,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan y como disfrutaría de un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo,
me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat, seria la serenata que le ofrecería a la luna.
Regaría con mis lagrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos...

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuan equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero le dejaría que el solo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres...
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad esta en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Me he enterado que esta carta es falsa y que no fue escrita por el Gran García Marquez, pero no deja por eso de tener muy buenas reflexiones acerca de cosas que nos deberia apelar, por eso mi decisión de dejarla, aunque no sin esta rectificación

Una Oración para mis amigos

Aquí te presento a mis Amigos
para que los bendigas, los cuides
y les enseñes a vivir.

Tú, que sabes lo que viven,
lo que les preocupa, lo que sienten,
lo que piensan, lo que anhelan,
lo que les falta y lo que desean.

Tú, que sabes cuando lloran,
cuando ríen, cuando están en la soledad.

Cuídalos, protégelos,
anímales a seguir adelante,
acompáñalos siempre.

A mí Señor ¡Enséñame!
A presentir lo que sienten dentro.
A estar disponible cuando más me necesiten.
A ser amable cuando más necesitan ser amados.
A verlos cuando necesitan ser vistos.
A oírlos cuando necesitan ser oídos.
A darles seguridad cuando necesitan seguridad.
A cuidarlos cuando necesita ser cuidados.
A acudir cuando necesitan de alguien.
A ayudarlos cuando necesitan ser ayudados.
A celebrar cuando necesitan celebrar.
A llorar cuando tengan necesidad de desahogarse.
A sentirme orgulloso de mis amigos.
A aprender muchas cosas de ellos.

Porque tú, Señor, fuiste el gran amigo incondicional
de Pedro, Mateo, Juan, Judas, Santiago,
María Magdalena, Pablo;
de muchos hombres y mujeres,
de muchos niños y jóvenes
que buscaban ser oídos y vistos;
que buscaban ser acogidos.

Enséñame, Señor, a ser un gran amigo como tú. "No hay mejor amigo que el que da su vida por ellos"... y Tú, Señor... la diste por mí. Porque tú, Señor, fuiste, eres y serás el gran Amigo incondicional.

OTHERNESS (Mario Benedetti)

Siempre me aconsejaron que escribiera distinto
que no sintiera emoción sino pathos
que mi cristal no fuera transparente
sino prolijamente esmerilado
y sobre todo que si hablaba del mar
no nombrara la sal

Siempre me aconsejaron que fuera otro
y hasta me sugirieron que tenía
notorias cualidades para serlo
por eso mi futuro estaba en la otredad

El único problema ha sido siempre
mi tozudez congénita
neciamente no quería ser otro
por lo tanto continúe siendo el mismo

Otro si digo / me enseñaron
Después que la verdad
Era más bien tediosa
El amor / cursi y combustible
La decencia / bastara y obsoleta

Siempre me instaron a que fuera otro
Pero mi terquedad es infinita

Creo además que si algún día
me propusiera ser asiduamente otro
Se notaría tanto la impostura
que podría morir de falso crup
o falsa alarma u otras falacias

Es posible asimismo que esos buenos propósitos
sean sólo larvadas formas de desamor
ya que exigir a otro que sea otro
en verdad es negarle su otredad más genuina
como es la ilusión de sentirse uno mismo

Siempre me aconsejaron que escribiera distinto
pero he decidido desalentar / humilde
y cautelosamente a mis mentores

En consecuencia seguiré escribiendo
igual a mi o sea
de un modo obvio irónico terrestre
rutinario tristón desangelado
(por otros adjetivos se ruega consultar
criticas de los últimos treinta años)
y eso tal vez ocurra por que no sé ser otro
que ese otro que soy para los otros.